La restauración se ha llevado a cabo en dos fases. La primera, desde el 2006 al 2017, proyectada y dirigida por Lorente Arquitectos, en la que recalzamos la cimentación para darle estabilidad estructural al edificio, dado el estado de ruina en el que se encontraba, posteriormente dotamos de una atarjea tanto por el exterior como por el interior para eliminar las humedades que por capilaridad afectaba a los muros. Continuamos con la rehabilitación de la cubierta, la torre y la fachada principal.
La segunda, desde 2018 al 2023, proyectada y dirigida por el arquitecto Don Andrés Manuel Martínez García en la que se rehabilitaron las fachadas exteriores, pavimentos, pintura, carpinterías de madera interiores, barandillas, cancela de entrada e iluminación.
El edificio es de planta rectangular con tres naves de igual altura, más ancha la central, separadas por pilastras cuadradas y acanaladas, con entablamento que recuerda la solución de Siloé en la catedral de Granada.
Está realizado con mampostería ordinaria, algunas zonas de sillar en las esquinas y el resto prácticamente en ladrillo. Cada una de las naves consta de dos tramos, salvo la central que se prolonga con un tramo más en el cual se dispone el coro, flanqueado en las naves laterales por el campanario y el baptisterio. Se prolongan un tramo más hacia la cabecera mediante el crucero, a su vez la nave central se prolonga más allá del crucero con un tramo que se corresponde al presbiterio, entre la sacristía y una capilla. Se cubre con bóvedas de arista las naves laterales, lunetos la nave central, y con cúpula octogonal sobre pechinas y con linterna el crucero.

